• quintadel44: 1962 ASTURIAS

    miércoles, noviembre 01, 2006

    1962 ASTURIAS

    No os he hablado nunca de Asturias, y creo que el '62 es el momento.(Poned vosotros la música de fondo)


    Un verano sin ir, y entonces volví para darme cuenta de que ni la siembra, ni la siega, ni la majada. Ni el río. Ni Luis. Adios a la inocencia, la libertad absoluta, comer sin hora, ver salir la luna por detrás de la tapia del cementerio y bajar la tarde por el monte. Nunca más el picor de las ortigas, ni buscar fresas salvajes en el prado y caracoles entre las piedras de las lindes, y el pescar truchas a mano, subir al cerezo más alto o meterme en el cuarto de la ropa limpia para esconderme a leer.

    Nunca más se abriría una genciana ante mis ojos ni escucharía cantar a la curuja.

    Estuve sólo dos semanas, mala señal: eran las vacaciones de una asalariada. Aún no había agua corriente, y las campanas de la iglesia llamaban a misa como siempre: primera, segunda, tercera. Alcancé a ir a la romería del Carmen.

    Él también fue.

    Todos sabían, desde el verano de mis trece, con quién bailaba yo. Mi primo decía que era gitano, pero creo que se burlaba de mí. Vivía en la Villa, y su padre iba a la mina. Tenía los ojos más acuosos y más envolventes que he visto en mi vida; a veces hablaba, pero sobre todo me miraba. Y sonreía. Bailábamos sin decir palabra: aún puedo sentir en mi espalda su mano mandona y oigo a la Orquesta Nopal. Luego, nos sentábamos y mirábamos al frente: sin la música no había excusa para tocarnos. Callábamos.

    Ahora era un picador más. La boca se le había vuelto desdeñosa; el gesto, cansino; la mirada, impenetrable. Me enlazó después de un titubeo. Mi sonrisa, supongo, tenía más de pregunta que de saludo. Bailamos toda la noche, y a la vuelta se unió al grupo de nuestra aldea, sólo por acompañarme.

    A mitad de camino, se paró a pedirme un beso. El primero y el último. Fue un beso envolvente y acuoso como aquella mirada. Me supo a sidra, a aliento de potro, a pena de puta vida.

    Se quedó allí donde mi perdida infancia.

    38 Comments:

    Blogger Noa- said...

    Recuerdos de la infancia, recuerdos perdidos, perdida la infancia, encontramos los recuerdos.

    Saludos

    5:09 p. m.  
    Blogger Valeria said...

    "...sin la música no había excusa para tocarnos..."
    que bueno! como cambia todo, por suerte...
    Ahora cuéntame qué es una curuja, porque no lo oí en mi vida.
    Será una chicharra, un grillo, un pájaro...?
    Un beso, eulalia

    5:50 p. m.  
    Blogger Lula Towanda said...

    Muchos hemos dejado la infancia enterrada en el pueblo y con ella la libertad y la vida salvaje.
    Yo he vuelto al mío a buscarla pero la veo como una película, desde fuera.

    Sigo en silencio los relatos. Muy inquietante también el nombre de Mariluz.., junto con el de Lula

    6:19 p. m.  
    Anonymous Anónimo said...

    empiezan a formar parte de mí esos recuerdos. gracias

    6:28 p. m.  
    Anonymous Anónimo said...

    ¿Los besos se pedían? Sin duda eran otros tiempos.

    7:07 p. m.  
    Blogger Eleuterio Gálvez, el cónsul temerario said...

    Distinguidísima Eulalia:
    No vengo de una aldea, pero visitaba la de mi madre; y en un punto llegué guardando aún mi inocencia. Pero las muchachas del pueblo estaban más crecidas y yo me comporté como un tonto, un pequeño cascarrabias, sin querer bailar ni nada. No lo pasé bien ese verano, pero ahora me causa mucha risa.
    Tuyo,
    Eleuterio

    7:52 p. m.  
    Blogger Esther Hhhh said...

    Siempre hay lugares que se quedan en nuestra memoria y tienen ese encanto, que de pronto un día pierden, y una no sabe bien por qué.
    Igual que los besos... Y las Dulces Tentaciones. Así llamé yo a cierto individuo de mi vida... Hasta que llegó ese último beso. Pero de eso ya hablaré algún día en mi blog, jejeje...
    Sigue contando, Eulalia, me ha gustado esta visita a tierra asturiana desde tu particular mirada.. Por cierto, te hago la misma pregunta que Valeria ¿qué diantres es una curuja?
    Besitos

    10:11 p. m.  
    Blogger El Aviador Capotado said...

    ¡PRECIOSO!¡PRECIOSO! ¡PRECIOSO!

    Te tengo que queré por guevos.

    ¿Cuantos besos quieres? Pide, pide, pide.

    Que aquí está el tío pa respondé.

    10:52 p. m.  
    Anonymous Anónimo said...

    Entrañable Eulalia: Lo reconozco, soy un sentimental de mierda y no pude evitar la lágrima.
    Sin embargo, creo que una infancia que contiene una experiencia como aquella, no es una infacia perdida. Es una vida ganada.
    Todos los besos, por esto que has regalado hoy y por tu foto de ayer.
    Oliveira

    11:21 p. m.  
    Blogger Ale said...

    Para que yo me llame Ángel González,
    para que mi ser pese sobre el suelo,
    fue necesario un ancho espacio
    y un largo tiempo:
    hombres de todo el mar y toda tierra,
    fértiles vientres de mujer, y cuerpos
    y más cuerpos, fundiéndose incesantes
    en otro cuerpo nuevo.
    Solsticios y equinoccios alumbraron
    con su cambiante luz, su vario cielo,
    el viaje milenario de mi carne
    trepando por los siglos y los huesos.
    De su pasaje lento y doloroso
    de su huida hasta el fin, sobreviviendo
    naufragios, aferrándose
    al último suspiro de los muertos,
    yo no soy más que el resultado, el fruto,
    lo que queda, podrido, entre los restos;
    esto que veis aquí,
    tan sólo esto:
    un escombro tenaz, que se resiste
    a su ruina, que lucha contra el viento,
    que avanza por caminos que no llevan
    a ningún sitio. El éxito
    de todos los fracasos. La enloquecida
    fuerza del desaliento...

    Asturias o tu, me evocó este poema

    11:28 p. m.  
    Blogger Simplemente Olimpia. said...

    Eulalia; sabes...la melodía fue tu melancolía...tierna...deslumbrante.
    Tu recuerdo....
    Te acompaño a diario, y siempre pienso que cualquier cosa que escriba romperá la sensación que percibo al leerte.
    Ya, ya sé que te parece absurdo, pero es así.
    ¿Cómo palabras y relatos de otros nos transportan a eso momentos?
    En fín, será que mi nostalgía hoy está a flor de piel.
    Mi beso junto a tus palabras.
    Olimpia.

    2:21 a. m.  
    Blogger asco said...

    "Me supo a sidra, a aliento de potro, a pena de puta vida"

    Siento en mi ese aliento, esa sensación de un beso perdido, obsequiado en un intento de distracción.

    Estoy volviéndome loco en este lugar, en esta quinta.

    3:20 a. m.  
    Blogger Cassiopeia said...

    sus relatos me atrapan y sus palabras pegan contra mi como granizo... tanta sinceridad me hace bien y la forma que tiene de contar las cosas me hace sonreir... estoy muy lejos de todo lo que conosco, tuve un día pesimo, estoy sola con mi compu y su historia me hace sonreir... gracias

    5:36 a. m.  
    Blogger Rorro said...

    Veo que la nostalgia nos invade a todos, debe ser una epidemia.

    Te estaré vigilando, espero que no te importe.

    6:58 a. m.  
    Blogger Eulalia said...

    NOA,
    El momento en que te das cuenta de que has perdido la infancia no lo olvidas nunca.
    Un beso.

    VALERIA,
    Una curuja es una lechuza, un ave nocturna.
    (pide un diccionario por Reyes) :DD
    Un beso.

    LULA,
    Exactamente eso...
    Un besin

    SERGISONIC,
    Esto va tomando pinta de culebrón: ya lo dije al principio.
    Supongo que la gracia de todo reside en que son historias reales. :)
    Un beso.

    ELEUTERIO,
    Eso os sucede a los muchachos. Pero Luis (ese es su nombre verdadero)
    era un año mayor que yo, aunque no mucho más alto.
    Un beso

    11:04 a. m.  
    Blogger Eulalia said...

    ESTER HHHH
    Cada vez que cruzo el Puerto de Pajares me da llorona, no me preguntes a cuento de qué...
    Un beso.

    11:23 a. m.  
    Blogger Eulalia said...

    AVIADOR,
    Y, ahora, ¿qué puedo responderte?
    Ella te diría que podíamos quedar a tomarnos un café.
    Yo sólo te doy las gracias.
    Me gustan, me gustan tus comentarios; pero me gusta más cuando entro en tu blog y veo que tienes un post nuevo.
    Un beso.

    11:28 a. m.  
    Blogger Eulalia said...

    OLIVEIRA,
    Eres un sentimental. Yo también.
    Un beso

    11:31 a. m.  
    Blogger Eulalia said...

    MER,
    Me desconcierta el poema. No me identifico, pero sí el post te removió algo , está bien.
    (Al fin y al cabo, quien escribe pretende conmover)
    Un beso

    OLIMPIA,
    Me puse a recordar y recordé. No hay nostalgia - o eso creo - sólo que mi memoria es muy vívida.
    Un beso.

    11:39 a. m.  
    Blogger rh said...

    Ha sido un placer para mi corresponder tu visita y venir en este momento. Asturias es mi tierra y donde estoy, y reconozco esos lugares de ortigas, fresas y caracoles. La Villa y la romería.

    En el 62 yo cumplía tan sólo un año y sin saberlo, amanecía una década fundamental en la que se edificaría gran parte de mis convicciones.

    Ha sido un placer, de verdad, leer tu memoria en los últimos post sobre el 62. Y para ponerle música, yo pondría una extraña versión de "La casa del sol naciente" del primer disco de Bob Dylan, precisamente del año 62, que fue un preludio desconocido de la gran convulsión de su disco de 1963, que contenía "Blowin´ in the wind".

    Lo dicho, me alegro de haber venido, Eulalia.

    Un abrazo.

    (yo siempre he dicho "curuxa" -pronunciado "curusia"- y muchas veces sus sonidos siseantes han acompañado mis pasos nocturnos de verano en los regresos a casa)

    2:42 p. m.  
    Blogger Ale said...

    Querida Eulalia, primero decirte que me gustas; lo que escribes y lo que transmites de ti misma. No pretendia identificar el poema contigo. Simplemente tus palabras me evocaron estas otras, de Angel Gonzalez...debe ser que asturias siempre me sabe a él..Siento el justificado desconcierto..

    3:06 p. m.  
    Blogger Eulalia said...

    ASCO,
    ¿No es cierto que hay besos únicos?...
    Uno para tí.

    4:02 p. m.  
    Blogger Eulalia said...

    CASSIOPEIA,
    No hay días absolutamente pésimos o absolutamente óptimos: siempre hay algo que los entrevera. :)
    Un besuco

    RORRO,
    eres tan divertido que prefiero que interfieras; pero si tú eliges vigilar...
    Mejor eso que nada.
    Un beso.

    4:05 p. m.  
    Blogger Eulalia said...

    ROQUE:
    Desde el pan hasta los besos. Y las manzanas y la empanada y...
    Qué le vamos a hacer.
    Un beso.

    ZOOEY,
    he puesto curuja, que es el nombre en castellano, y viene en el diccionario. Yo también digo curusia, con la ese pronunciada como la sh inglesa, sólo faltaba.
    Uffffff, no quiero seguir.
    (Tienes razón en lo de la música)
    Un beso.

    MER,
    la suerte de los blogs es que las dudas se pueden resolver en un periquete; aquí está la muestra...
    Un beso.

    4:11 p. m.  
    Blogger Alicia Liddell said...

    Chalaneru, chalaneru ...

    7:44 p. m.  
    Blogger Eulalia said...

    ALICIA,
    ¿Tú has visto la cantidad de asturianos, de nacimiento o raíces, que andamos por aquí?
    Va a ser cosa de iniciar una investigación sociocibernética, a ver de qué va la vaina...
    Un besín.

    8:12 p. m.  
    Blogger Eulalia said...

    ALICIA,
    ¿Tú has visto la cantidad de asturianos, de nacimiento o raíces, que andamos por aquí?
    Va a ser cosa de iniciar una investigación sociocibernética, a ver de qué va la vaina...
    Un besín.

    8:12 p. m.  
    Blogger Roxi said...

    Eulalia, pude ver la mirada acuosa de tu primo gitano, y la perdida infancia ... que bien transmites esa sensación. Hasta me dio un poco de pena.
    Abrazo,

    8:27 p. m.  
    Blogger Marga F. Rosende said...

    Si, deja un regustillo melancólico este post.Como el beso del maromo.

    8:54 p. m.  
    Blogger Eulalia said...

    ROXI,
    Hay un problema de redacción: el gitano no era mi primo, sino el que me dio el beso,que no era el mismo.
    Lo dejo así, de todos modos.
    :)
    Un besito.

    10:19 p. m.  
    Blogger Eulalia said...

    Marga:
    Ese beso fue el más triste de mi vida.
    Un beso.

    10:20 p. m.  
    Blogger Esther Hhhh said...

    Eulalia, Yo soy de Valencia, pero siempre he adoptado Cantabria como segundo hogar... Muy seguido de Pirineos y Asturias. Y tengo esa tristeza empañándome los ojos cada vez que cruzo el puerto del Escudo de vuelta a mi tierra de naranjos. Yo alguna vez pensé que era la niebla, que sabes que por allí abunda, pero no, no es la niebla, más bien la tristeza... Ya me toca volver, hace mucho que no voy.
    Besitos

    2:40 a. m.  
    Anonymous Anónimo said...

    Dichosos los que teníais pueblos para el verano, yo envidiaba a mis amigas que iban a Asturias, Galicia, Aragón, Andalucía o a pueblos de Cataluña mismo, aunque fuesen pocos días, y volvían llenas de recuerdos de bailes, árboles, ríos y primeros amores.

    Ese beso me ha recordado uno del libro 'Nada' de Laforet.

    Las curujas, en catalán, creo, son las 'ólibes' i tambien xibeques. No sé si a la cerveza le pusieron ese nombre por aquello de beberse el aceite.

    7:21 a. m.  
    Blogger Zifnab said...

    A pena de puta vida....

    Muchos alientos saben así. En el fondo es lo que la vida quiere

    Sea usted feliz

    5:21 p. m.  
    Blogger JeJo said...

    - Intuyo que aquí te quedaste con ganas de más besos ...

    ( Me encantó este post tan descriptivo , lleno de colores, de sabores, de sonidos ...)

    4:58 a. m.  
    Blogger GLAUKA said...

    Pero te queda el recuerdo.
    (Y yo he puesto de banda sonara al Asturias de Victor Manuel, sin haber leído el texto, y le ha quedado niquelado)

    8:11 p. m.  
    Blogger Eulalia said...

    ESTHER 4H
    Si hay en España una frontera natural entre dos regiones, esa es la que separa Asturias de la meseta.
    Ese sí que es otro país.
    Un beso.

    Júlia,
    son las lechuzas, cariño.
    Laforet no me gusta, pero te agradezco la comparación.
    Un beso.

    MAGO,
    Un beso debe saber a vida o no ser. Los adjetivos, al final, no son más que añadidos.
    Beso.

    JEJO,
    fue un beso que no quisiera repetir nunca más, ya ves.
    besito.

    GLAUKA,
    Victor Manuel ha perdido mucho desde que se ha convertido en el marido del icono de los progres.
    A mí me revienta la parejita, pero comprendo que al principio me estremecía.
    Un beso.

    8:36 p. m.  
    Blogger Cerillo said...

    Es solo un paréntisis, una despedida apalabrada en silencio, robando el único beso como prenda del recuerdo y aquí quedó resguardado del paso del tiempo para aflorar acuoso y envolvente mandón y desdeñoso pero cierto.

    8:02 p. m.  

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