• quintadel44: 1949 El COLEGIO

    sábado, septiembre 23, 2006

    1949 El COLEGIO

    Hoy es mi primer día de colegio, y eso quiere decir que ya soy mayor, así que no estoy asustada: mi hermano me ha dicho que ya sé todo lo que me pueden enseñar este curso, y mi madre dice que no, que aún tengo que aprender a obedecer, a estarme quieta y a no chuparme el dedo, porque entre ella y las vecinas ya me han puesto picante, acíbar y hasta guantes y no lo han conseguido. Llevo un baby blanco con un lazo rojo para que se sepa que voy al pabellón de gratis; las de paga están al otro lado de la capilla y llevan uniforme negro con la misma cinta; en clase también se ponen el baby, pero por la calle no.

    Primero unas señoritas con vestido blanco y capa azul nos han mirado la cabeza para ver si tenemos piojos, y a las que sí las han separado. Luego hemos entrado en la clase de párvulas, que es muy grande, con ventanas enormes en el lado que da a la calle y una cristalera en el lado que da al patio de recreo. Nos ha hecho entrar en fila una monja muy delgada y con bigote como mi tía Esperanza, y me da miedo de que tenga tan mal genio como ella. Cuando ya estábamos sentadas en los pupitres nos ha dicho que somos sesenta y ha ido diciendo nuestros nombres para que nos pusiéramos de pie y dijéramos servidora. La mayoría de las niñas no viven en mi barrio, y a muchas la monja, que se llama hermana Pérez, ya las conoce del año pasado. Me aburro mucho, pero me aguanto y me estoy quieta.

    Luego nos hemos tenido que volver a poner de pie una a una para demostrar a la monja si sabíamos rezar el avemaría y el padrenuestro, y nos ha dicho que le pidiéramos a nuestros padres dinero para comprar un Rayas, el cuaderno de caligrafía número uno, un lapicero y una goma de borrar en la papelería que hay dentro del colegio.

    De pronto la hermana se quita la zapatilla y se pone a gritar a una niña que hay al fondo:

    - ¡Chupadedos!, ¿Quieres que te dé mi zapatilla para que la chupes?

    Casi toda la clase se pone a reír y a mirar a la niña, que es una que vive en la casa de abajo, la hija del basurero. Yo no me río y trato de no mirarla porque me da pena de ella y vergüenza al mismo tiempo. La monja es una asquerosa y no quiero estar en su clase, pero me tengo que aguantar y tampoco lloro. No quiero que a mi me diga eso.

    ( Recuerdo ese día perfectamente: hacía un sol septembrino que entraba pálido por las vidrieras, y el crucifijo que había encima de la pizarra era siniestro.
    Nunca más volví a chuparme el dedo; mi madre creyó que había surtido efecto lo de creerme mayor, porque me callé como una zorra el incidente de la zapatilla.
    Ese es el aprendizaje vicario que estudió Bandura, quien, por cierto, se graduaba en Psicología ese mismo año)

    24 Comments:

    Blogger Marcos Mateu said...

    Eulalia, llevaba dias sin entrar en tu blog, y al hacerlo ahora me encuentro con que has tenido dudas sobre el mismo aparentemente a partir de un comentario de alguien.
    Por si te interesa mi opinion te dire que estos parrafos sobre tu niñez en la postguerra (o aunque fuera sin postguerra), me parecen un retrato excelente de una etapa inicial que, evidentemente de una forma u otra, todos hemos pasado.
    Admito que tu descripcion de la luz en tu ultimo post por ejemplo me ha despertado un fuerte recuerdo de mi propia niñez. Aun recuerdo la luz del atardecer entrando hasta el fondo de nuestro comedor, tendria yo unos tres años, y pasar todo el rato que podia admirando aquella pared bañada en oro.
    Estas han sido experiencias que de una forma u otra han teñido para bien muchos momentos mios posteriores, y es este, entre otros, el tipo de momento que tu describes perfectamente en tu blog.
    Un aplauso para ti y espero ver algun dia estas notas publicadas en forma de libro.
    Gracias y un saludo
    -Marcos.

    2:28 a. m.  
    Blogger Toxcatl said...

    Joder con la monja!!!
    La pedagogía y eso eran lujos innecesarios para ella, está claro.-

    11:19 a. m.  
    Blogger Marga F. Rosende said...

    Menuda aplicadora de enseñanzas vicarias Badurianas!. Además le veo un toque sado- fetichista inconsciente o quizá no....

    Un beso guapa, que bien que hayas colgado más cositas.

    1:48 p. m.  
    Blogger Alicia Liddell said...

    Uy, pan con nocilla. Faltaban décadas para la nocilla.

    Pan con unas gotas de aceite, con suerte.

    1:51 p. m.  
    Blogger manolotel said...

    Creo que has acertado al agregar ese flash back entre paréntesis. Pienso que hacía falta un recurso de este tenor para evitar el peligro de la monotonía y al mismo tiempo para acercar un poco más al lector; buscar su complicidad. Es como si estuvieras hablando en público y le dijeras al oido a alguien a tu lado: "(mira la de la tercera fila como bosteza)", por ejemplo.

    Veo que además, has añadido un elemento relacionado con acontecimientos posteriores, lo que también ayuda a animar un poco el interés, suscitando algo de curiosidad por un personaje que se adivina importante.

    Esa es una de las cosas que en mi último comentario te decía que eran matizables.

    2:28 p. m.  
    Blogger Eulalia said...

    Tengo mi ordenador escacharrado y escribo desde el portatil de mi hijo robando el ADSL o la conexion a internet o lo que sea a un vecino. Ni siquiera se si esto se grabará
    Un lio con teclado ingles de Inglaterra aunque sin acento.

    3:30 p. m.  
    Blogger Eulalia said...

    Tengo mi ordenador escacharrado y escribo desde el portatil de mi hijo robando el ADSL o la conexion a internet o lo que sea a un vecino. Ni siquiera se si esto se grabará
    Un lio con teclado ingles de Inglaterra aunque sin acento.

    3:36 p. m.  
    Blogger María said...

    Como me recuerda a mi niñez, el internado de monjas y esa desconexión que había entre ellas y yo. Efectivamente para el pan con nocilla aún faltaban años.
    Estupendo tu blog. Saludos.

    5:48 p. m.  
    Blogger doble visión said...

    Bueno...a mi un cura me revoleo un borrador, de aquellos que eran como un ladrillo, por la cabeza...sólo porque estaba hablando...Encima cuando mi madre lo llamo por tel para perdirle explicaciones del suceso, la convenció de tal manera que ella terminó regañándome a mi que tenía como un huevo de avestruz en la frente. Era el Hermano Pedro...igual jamas le guarde rencor.

    saludos
    marcelo

    12:56 a. m.  
    Blogger Soltaire said...

    Que susto por lo niños chiquititos...

    Me llama mucho la atención el tema de la gran influencia que tienen los profesores en los niños pequeños, como también el estado de vulnerabilidad en que ellos (los niños) están frente a un profesor frustrado o falto de criterio que los puede marcar de manera potente.

    Me gustó tu historia.
    Un beso,
    Soltaire

    5:16 a. m.  
    Anonymous Anónimo said...

    En esta madrugada del día 25.09 me estoy pegando un atracón con tus post de los últimos días, ya estuve ausente y no he podido leer tus comunicaciones que son una especie de alimento esperitual mañanero.

    Coincido con la opinión generalizada, en este referendum que has convocado, y estoy totalmente en contra también del criterio de Andrés. Andrés....Andrés...., pero qué se cree ese Andrés. Espero, por lo menos, 50 nuesvos capítulos.

    9:27 a. m.  
    Anonymous Anónimo said...

    ufffffff vaya técnicas de aprendizaje ni paulov vamos!!!

    12:38 p. m.  
    Anonymous Anónimo said...

    Yo no me estaba quieta y la moja me quitaba el babi para atarme a la silla. Por suerte el tercer año mi padre buscó un cole mixto para que pudiera ir con mi hermano.

    Un beso.

    12:57 p. m.  
    Blogger juank sinclair fantoba said...

    Un placer leerte. Es una costumbre muy sana que estoy adquiriendo.

    En mi cole se estilaba el lanzamiento de tiza. Y sería un necio si no reconociera que el 95% de los tizazos que me alcanzó eran merecidos.

    Creo que (por la cantidad de profesores / maestros que conozco), ni lo de antes, ni lo pusilánime de ahora...

    1:24 p. m.  
    Blogger Zebedeo said...

    La educación que se estilaba entonces venía dada por el sistema educativo LLCSE o sea La Letra Con Sangre Entra. No éramos de la escuela inglesa pero se le parecía bastante.
    Ahora las tornas se han vuelto, ahora los que van a clase acongojados son los profesores. ¿No habrá termino medio?

    1:25 p. m.  
    Blogger Para, creo que voy a vomitar said...

    Oye, y no lloraste el primer día de cole? Yo me pegué una jartá a llorar.

    5:29 p. m.  
    Blogger lulan said...

    Muy transportador tu anotación. Llevo poco leyendo el blog y es muy interesante. No he vivido esa época y es a través de relatos como el tuyo, como algunos conocemos la otra historia no contada.

    Salud y paz.

    5:38 p. m.  
    Blogger JeJo said...

    - hablamé de la música ... que cantabas ? que escuchabas ?

    8:40 p. m.  
    Blogger Zifnab said...

    De monjas solo las de la guardería que me trataban bien y me regalaron un libro porque me fui antes de que acabara el curso y todos los compañeros se pusieron muy envidiosos. si acaso estuvieron un poco más agrias cuando le mordí al capullo de Antonio en el dedo o cuando me castigaron por tirar el teatro de marionetas. De mayor es uno públco sin monjas, aunque con un director, profesor y presidente del estu que no contento con todas esas cosas, era del opus y llamo putas a dos señoritas por llevar tenues minifaldas.

    Una zorra tu monjita

    Se feliz

    12:20 a. m.  
    Blogger Simplemente Olimpia. said...

    HOla Eulalia; soy de esas personas que pasan sin dejar huella por los blogs, no por timidez, ni por que no tenga nada que decir, sino por que a veces pienso que no puedo aportar nada enriquecedor o por que simplemente no me hacen sentir, o por que...muchas y variadas razones me llevan a no hacerlo. En este caso, (contigo) he querido ser mera espectadora de un "tempo" que desconocía. Y me acurrucaba a leerte, ensimismada, vislumbrando tus palabras y tus "sentires". Pero frente a tu post he de reivindicar mi opinión merecedora al igual que muchas de atención.
    Considero que tus palabras son literatura (a mi entender) no sólo por su dialéctica o por su gramática (rica en matices) sino por ser compendio de sentimientos narrados con la belleza y la vehemencia de quien es capaz no sólo de vivirlo sino de expresarlos de ese modo.
    NO soy quien para decidir si es o no, pero desde luego a mi si me merece la pena leerte, por que me descubres y mitigas mi ignorancia, por que me hace sentir tus emociones, y mientras a tí te sirva, ayude o te guste, qué más te dá lo que puedan pensar los demás? siempre te compensará.
    BUeno, una vez dicho...mi saludo al filo de tus fonemas.
    Olimpia.
    P.D; Si es cierto que a veces se queda escaso por que yo siempre querré más.:)

    1:07 a. m.  
    Blogger papa pan said...

    Cada día me gusta más como escribes.

    Yo no fui a un colegio religioso pero lo de servidor me ha traido recuerdos. Y para mí nunca tuvo el sentido que tiene ahora que te he leido, incluso me molestó que cambiaran esa palabra tan bonita por el rígido "presente".

    Un beso.

    11:28 a. m.  
    Blogger george said...

    ¿Psicología para que? ¿para quitarte los complejos que te metieron en el colegio dentro de tu propia, limpia y joven mente?

    con un beso

    7:25 p. m.  
    Blogger Chilanga said...

    Jaja, me hizo gracia l del dedo, mi hermana se lo chupó hasta los 7 años :)

    Un beso

    2:40 p. m.  
    Blogger manuel_h said...

    las escuelas de entonces: una pesadilla.

    Y un recuerdo para todos los maestros que no pudieron seguir siéndolo.

    2:08 a. m.  

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