• quintadel44: EGOS

    viernes, agosto 11, 2006

    EGOS

    Me apetece escribir hoy sobre el ego, esa parte de nuestra personalidad tan poco conocida y que a veces incluso parece como si tuviéramos que esconderla. El ego es importantísimo para cada quien; sin llegar a la exageración del chiste aquél “Se suicidó arrojándose desde su ego” (Por cierto: la frase es una contradicción en sí misma, puesto que nadie con uno tan enorme caería en la tentación de desaparecer de este mundo cruel), conviene ser conscientes de que sin un ego adecuadamente desarrollado no tenemos nada que hacer en esta vida, seremos unos pringaos destinados a que los demás abusen de nosotros sin compasión y, lo que es peor, creeremos que ese es nuestro sino, qué horror.

    Un ego no debe ser ni demasiado raquítico ni demasiado grande; por eso hay que cuidarlo adecuadamente, vacunarlo, vigilar periódicamente su salud, su aspecto, sus necesidades y demandas, sus carencias y debilidades.

    Ojo con pasarse en su alimentación: los egos hipertróficos sólo sirven para monstruos de feria, de modo que una dieta sistemática de autocrítica o de crítica amiga resulta de lo más saludable. Recordad que un ego gigante siempre tendrá problemas para encontrar pareja (Preventivamente, los expertos aconsejan dosis masivas de sentido del humor y una evaluación periódica de la distancia entre el punto en que estamos y nuestros sueños).

    En el otro extremo, los egos poco o mal alimentados tienen un pronóstico chungo: se vuelven rencorosos, comidos por la envidia, vengativos e incluso asesinos. Existen ciertos tratamientos para los sujetos aquejados de un ego débil o enfermizo, pero siempre ha de dejarse en manos de profesionales: si intentamos arreglar por nuestra cuenta un ego – propio o ajeno – muy deteriorado, las consecuencias suelen ser nefastas. Nada de Salvar Almas por afición. Ni siquiera por Amor. Hay que huir.

    Los egos están tan ligados a nosotros que pasan por las mismas vicisitudes, pero no debemos confundir ser con estar, que para eso tenemos los dos verbos en español; por tanto, si el ego se pone malito o alguien le ha herido, se le mima, se le diagnostica el mal, se le aplica el remedio adecuado, y a correr. Atendamos las dolencias de nuestro ego: es una prioridad.

    ¿Mi ego? Pues, de aquella manera...

    21 Comments:

    Blogger Soltaire said...

    Interesante tema este el del ego no???
    Apropósito, este tema de los blogs alimenta bastante el ego..,a si que me imagimno que el tuyo no debe andar nada mal Eulalia jajaja

    Oye? a propósito de egos y blogs..., hace tiempo que no me vas a ver... y mi ego se debilitaaaa!!
    ;)

    Un beso grande y cuídate
    Soltaire

    7:02 a. m.  
    Blogger Retrato de Dorian Gray said...

    El ego siempre me dio mucho miedo. Tal vez porque sean las tres primeras letras de egoísta.

    7:53 a. m.  
    Blogger Eulalia said...

    Soltaire,
    Llevo toda la semana de reposo obligado: contesto y escribo un poco aquí, pero visito poco, cariño.
    De todas maneras, recuerda: la dieta del ego ha de ser variada...
    Un beso.

    9:50 a. m.  
    Blogger Eulalia said...

    Vaya, Pow,
    haz caso de mis consejos: el egoísmo, en dosis adecuadas, es sumamente necesario y conveniente para no terminar siendo víctima de otros egos más fuertes que el tuyo.
    Un beso reparador.

    9:54 a. m.  
    Blogger Roque said...

    Creo que peor que el ego es que nos lo inflen y nos lo creamos. Cuando esto sucede, el momento en que se desinfla suele ser brutal...

    Es mejor dejar al ego en su sitio y someterle a una estricta dieta, no sea que se nos dispare, pero que tampoco muera de hambre.

    Un besín

    11:20 a. m.  
    Blogger Eulalia said...

    Claro, Roque,
    Los elogios inmerecidos, las alabanzas excesivas, la adulación, son tremendamente flatulentas para el ego.
    Un beso.

    11:41 a. m.  
    Blogger A silent heart in a noisy world said...

    Y al final, ¿el secreto de todo no está en el equilibrio? Ni demasiado inflado, ni demasiado hundido, ni en exceso autosuficiente (de esos que no necesitan abuela, ya se entiende), ni dependiente hasta llegar al servilismo por una migaja de reconocimiento. ¿Cuál es la fórmula perfecta para tener un ego sano? Me da a mí que, aparte de ciertas precauciones como las que tú nos recomiendas y que sirven para todos, al final lo más eficaz es crear una dieta específica para cada ego, que no todos digieren igual las críticas ni los halagos, ¿no crees?
    Un beso.

    12:19 p. m.  
    Blogger Herel said...

    Mi problema es la estabilidad, el nivel de mi ego sube o baja por cualquier tontería, a pesar del endurecimiento de los años. Es decir, que no tengo un elemento de apoyo neutralizador que aminore los golpes del "feedback" externo - como hace el mar con la temperatura - y por tanto un cambio brusco en el exterior significa un cambio igual de brusco en mi interior, de mi ego.

    2:02 p. m.  
    Blogger manolotel said...

    Por mucho que nos intenten convencer de que somos de otra manera distinta a como nos vemos es muy dificil separar nuestro Ego de nuestros actos.

    A los efectos prácticos, por tanto, habría que decir "Ego sum qui sum Ego" (no sería así exactamente la frase, pero se entiende y queda más simétrica)

    Somos lo que nuestro Ego es. Independientemente de esto, "de cara pa fuera" está la imagen que damos que puede resultar más o menos humilde. Sin un Ego importante, Ramon y Cajal (los dos) no hubiera podido llegar a explicar el sistema nervioso, ni Juan y Ramon Jimenez (los dos) no hubiera llegado a ser Premio Nobel.

    También es culpable de nuestros fracasos en la medida en que desde nuestra perspectiva (más alta o más baja) no analizamos correctamente la realidad.

    La unica forma de acercar lo que creemos que somos a lo que parece que somos a los ojos de los demás (que no siempre sirve de algo) es ejercitar aquella frase que aparecía en el frontispicio de Delfos*: "conócete a ti mismo" y yo añadiría, "pero no te hagas demasiado caso".

    Pero no me hagas demasiado caso.

    Beso gordo de amigo con el Ego por los suelos por culpa del dentista.

    (Va a parecer que soy un erudíto cuando lo único que he aprendido es a usar el google)

    2:34 p. m.  
    Blogger Maik Pimienta said...

    bueno, del ego bien, gracias; ya me manejo yo con ñel lo mejor que sé e intento cuidarlo sobremanera, dándole sus vicios, pero sin pasarme. A mí lo de los egos mastodónticos me produce risa, o más bien me lo produce la enajenación de los que lo poseen. Besos.

    2:53 p. m.  
    Blogger El Tipo de la Brocha said...

    Mi ego es como el hombre elástico: normalmente mínusculo, un grano de arena perdido en el desierto; pero si lo alimentan, puede convertirse en un gigante descerebrado.

    5:08 p. m.  
    Blogger Roxi said...

    ¡Qué buen tema!
    Mi ego y yo hemos tenido altos y bajos, transitado por todos los estados, desde el más gigante hasta el más débil, y por lo mismo coincido contigo en que hay que buscar un equilibrio sano. En general he tenido tendencia al ego alto, pero ahora ya me estoy relajando más, tal vez demasiado.
    Ego contradictorio. Besos.

    7:18 p. m.  
    Blogger mamen somar said...

    Sinceramente no tengo ni idea de como auto-alimentar el ego, nunca lo he visto necesario, será porque me repelen las personas egocéntricas y en cambio adoro a la gente natural, no sé, con sus complejos y sus mediocridades mezclados a partes iguales con sentido de humor para sobrellevar cualquier circunstancia.
    Mi ego es bastante pequeño pero no envidio al de enfrente ni odio al de al lado, aunque a veces sí que tuve ganas de empujar a alguien desde el ático de su ego, buff, es muy grave doctor?
    Besotes para la pochita.

    8:10 p. m.  
    Blogger DINOBAT said...

    Hola que tal?, bueno solo pasaba a saludar, tu blog está interesante, muy bueno la verdad : ), nos leemos, saludos,


    JD

    10:34 p. m.  
    Blogger Eulalia said...

    Amigos,
    me gusta, me gusta mucho la manera que tenéis de dialogar, acumulando a lo que escribo más y más ideas, más y más puntos de vista... Me encanta provocaros...
    Un beso para cada uno.

    12:16 a. m.  
    Blogger Zifnab said...

    Yo si que soy egocéntrico. Pero no me doy importancia. Una cosa es compatible con la otra aunque los manuales digan lo contrario. Palabra de mago.

    Y en cuanto a los egos débiles, pues probalblemente yo sea uno de los salvaalmas esos de los que hablas. Pero como vuelves a tener razón, eludo la posibilidad de pelearme

    Se feliz

    8:12 p. m.  
    Blogger NeoNativa said...

    Uyy el EGO, el mio va y viene, pero creo que nunca se queda mas que unos segundos, lo tengo como un tabù aunque muy bien se que aveces es sanador tenerlo.

    8:33 p. m.  
    Blogger Eulalia said...

    Mago,
    ¿los manuales dicen que es incompatible ser egocéntrico con no darse importancia?, pues, no tenía ni idea. No darse importancia es reconocer que el mundo es muy grande y dentro mucha gente formidable, ¿no?
    Lo que sí creo es que debe haber muy pocos blogueros que no sean un poco egocéntricos y un poco narcisistas... Hay cosas peores.
    Un beso.

    12:35 a. m.  
    Blogger Eulalia said...

    Neo,
    procura que en la próxima visita tu ego se quede un ratito más; puede que os hagáis amigos y te des cuenta de que no tienes por qué ocultar su existencia... ;)
    Un beso

    12:37 a. m.  
    Anonymous fmop said...

    Yo por si acaso cada noche saco a pasear mi ego, con correa y bozal, para que haga sus necesidades y le doy una vueltecita y tal, no vaya a ser que enferme de estar todo el día en casa.

    8:58 p. m.  
    Blogger Eulalia said...

    F... (¿Puedo llamarte por tu nombre de pila?)
    ¿Tan agresivo es, el pobre, que tienes hasta que ponerle bozal?
    Quítaselo de vez en cuando...

    9:01 p. m.  

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