• quintadel44: HUERTA URBANA

    domingo, julio 30, 2006

    HUERTA URBANA





    Mi balcón mide aproximadamente 1 x 3 metros. Andrés dice que para regar hace falta entrar a machete. Cuando alguien viene por primera vez a mi casa, las indicaciones para llegar incluyen que se guíe por el desparrame.

    Este verano, caben:

    los geraneos las petunias una viña del Canadá una albahaca la yerbabuena unos crocos una tomatera cherry dos tomateras normales que nacieron por su cuenta un tagete que no crece ni a empujones un ficus de dos metros una viña que también ha crecido por generación espontánea porque yo ahi no puse la semilla pero ya que está dos cáñamos hembras ambos convenientemente recortados para no llamar la atención varios cactus y crasas dos pimenteras que han resistido el invierno y dan unos frutos de unos diez centímetros los jodidos dondiegos que por más que los mimo se niegan a florecer la uña de gato y por último ( para no nombrar la yedra y algunas otras yerbas que ni sé lo que son pero que las dejo ahí porque son graciosas) señoras y señores,

    Una Planta de Sandía Que Ya Tiene Varios Frutos.
    Como lo estáis leyendo.

    Se ha enredado entre los barrotes del balcón y la yedra.

    Tiene un montón de flores de un amarillo calabaza restallante.

    Una de las frutas ya es mayor que una pelota de tenis. Me paso el día mirando a ver si la veo crecer, pero no. Sin embargo, por la mañana, su diámetro es visiblemente mayor que el día anterior, ¿es que engorda por la noche, o qué? Tiemblo de pensar que termine tronchando el tallo y caiga antes de madurar: no sé si ponerle una muleta, una redecilla, algo que la proteja hasta que madure. Admito consejos.

    ¿Os imagínais un día que invite a comer a alguien y, cuando me pregunten qué hay de postre, yo conteste, triunfal:
    sandía de balcón ?
    (También tengo una mimosa que florece en febrero, pero se me había olvidado).

    21 Comments:

    Blogger Alholva said...

    Eso es aprovechar el espacio, sí señora.

    Me imagino la cara de los invitados y el gusto que debe dar comerse algo que has cultivado, aunque no lo vieras crecer :p
    Yo no tengo buena mano para la jardinería, sembré dos cáñamos, salieron machitos y los abandoné a su suerte. Una vez me regalaron una gardenia,me acordé de la canción y se murió de sed y hoy me he cargado el último cactus que me quedaba sano…

    Sigo leyendo todo lo que escribes pero no contesté los anteriores post porque me “duelen”. Me sumo a las felicitaciones por esos cuatro años.

    Un beso.

    2:05 a. m.  
    Blogger Detrásdelreflejo said...

    Eulalia ha escrito:
    "Mi balcón mide aproximadamente 1 x 3 metros. Andrés dice que para regar hace falta entrar a machete."

    Éste es un ejemplo claro de que Eulalia ignora una de las metáforas más comunes de la literatura occidental.

    O eso, o tiene muy poco pudor :-))))

    9:19 a. m.  
    Blogger Eulalia said...

    Alholva,
    ¡TE LO HAS LEÍDO TODO!

    Creía que estaba escribiendo un post sin interés salvo para mí misma, como quien escribe en un diario: era, digamos, mi "tema del día"...

    También te digo que te entiendo, por propia experiencia.

    Un beso grande, grande.

    10:07 a. m.  
    Blogger Eulalia said...

    Detrás del...
    Es mi sino.

    Con dieciséis años empecé a trabajar en una fábrica con 1.500 hombres y unas cincuenta mujeres, y las soltaba una detrás de otra.

    Comprenderás que no me ruborice, aunque ¡¡¡Me continúa dando mucha, mucha rabiaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!

    10:23 a. m.  
    Anonymous Txabi said...

    Aarrrggg! Primero cojo aire, que a pocas muero... "Niña", ¿y las comas?.

    Acasb de ser nombrada "Consejera Mayor en Jardinería de la República Independinte de La Joyosa...

    Un beso

    11:01 a. m.  
    Blogger Eulalia said...

    Txabi,
    No queda espacio entre las macetas, 'jomío.
    Un beso.

    11:08 a. m.  
    Blogger quiero ser como tú said...

    Yo también he echado en falta las comas, aunque lo he interpretado como un recurso estilístico, claro, para hacernos una idea del balconcito...
    En la casita que veraneábamos cuando yo era pequeña, teníamos un huerto en el que alguna vez hubo sandías, descansaban en la tierra y por eso no había riesgo de tronchar las ramas... a falta de tierra, se me ocurre que le pongas, por ejemplo, uno de esos soportes para teléfonos móviles que son como una hamaquita... seguro que en las tiendas de los chinos encuentras algo!

    11:31 a. m.  
    Blogger Marga F. Rosende said...

    Quiero sandia de balcón ya!!! Y no virtual...

    11:58 a. m.  
    Blogger Eulalia said...

    Quieroser...
    Gracias por la idea. Hoy voy al estanco y me paso por la tienda de los chinos más cercana, a ver.
    Un besito.

    12:02 p. m.  
    Blogger Eulalia said...

    Marga!
    Este post es una chulería que me he permitido (el blog es mío y hago con él lo que quiero: me asusta escribir para otros).
    Ahora resulta que no sólo lo leéis sino que entráis al trapo.
    No entiendo nada.
    En cuanto a la sandía, aún no está madura, jamía...
    ¿Que tal las vacaciones?
    Un beso mañanero.

    12:08 p. m.  
    Blogger Dammy said...

    No harías mal en ponerle una redecilla, por varios motivos, uno el que mencionas de que pueda caerse y otro para evitar que los pájaros y demás animales voladores se la coman sin preguntar si hay postre antes...

    Un blogbesico.

    12:16 p. m.  
    Blogger Eulalia said...

    Dammy,
    Gracias mil.
    Sois más tiernos...
    Un beso.

    12:20 p. m.  
    Blogger manolotel said...

    Yo que tú le pondría un casco y un cinturon de seguridad con lo que además no le quitarían 3 puntos en el carnet de sandia voladora (que ahora están muy serios con esas cosas)

    Mi balcón, de tamaño parecido, aunque menos superpoblado, tiene en cambio plantas mas gordas y también hay que entrar con un salacof y un machete. Solo flores, eso si. Hace tiempo, plantaba en la parcela tomates pimientos, habas etc. Al final me salia mucho más barato (y sobre todo menos cansado) comprarlo todo en la frutería.

    5:21 p. m.  
    Blogger Eulalia said...

    Manolotel,
    hombre, mi balcón no da para autoabastecerme, pero me fascina ver crecer comida en mitad del asfalto.
    Mientras viví en Barcelona tuve yo también un pequeño huerto. Bajábamos en fila madre, hijo, pato y perro. Luego nos adoptó una gata.
    Mi hijo (cuatro años) preguntaba. El perro espantaba a los pájaros. El pato se comía los caracoles. La gata paría cuando y donde le daba la gana. Formábamos un buen equipo.
    Era cansado, pero guapo.
    Un beso.

    5:31 p. m.  
    Blogger Herel said...

    Yo para ser feliz quiero un balcón
    Yo para ser feliz quiero un balcón
    Llevar el pecho tatuado
    en camiseta mascar tabaco.
    Yo para ser feliz quiero un balcón

    Ya me gustaría tener uno así donde plantar cosas.

    12:51 a. m.  
    Blogger Eulalia said...

    Herel,
    Un balcón es el último vestigio de que las ciudades fueron levantadas por y para la gente, y no al revés.
    Yo no masco tabaco, pero fumo siempre el primer y el último cigarrillo del día asomada al mío...
    Un beso.

    12:57 a. m.  
    Blogger Aldara said...

    Vaya!
    Asi que una privilegiada con su propio jardín en plena capital del reino...
    Una vez más y a costa de ser repetitiva... ¿por qué a mi no me pasan cosas asi? ja ja- Todas mis plantas acaban muriéndose después de una lenta y atroz agonía. Y yo les hablo, y las riego, y las pongo al sol (si les gusta) o a la sombra (si les repele el sol)... Las abono, les camibo la tierra... y el final, siempre el mismo: discurrir un epitafio digno. Miedo me da viajar al Amazonas.
    Un beso.

    1:09 a. m.  
    Blogger Eulalia said...

    Aldara,
    hija mía, disponer de ciertos privilegios es algo que tienes que ganarte con paciencia, humildad y prudencia: nunca pongas una buganvilla en mitad de la Meseta, por ejemplo, y déjate aconsejar por viejas comadres que lo sabemos casi todo sobre plantas que no resisten el duro invierno o el implacable verano madrileños...
    Un beso

    1:28 a. m.  
    Blogger Isthar said...

    Lo que daría yo por un balcón como el tuyo donde hasta las sandían crecen a sus anchas. Tengo que conformarme con lo que crece en la repisa de mi ventana del comedor, donde una hermosa enredadera es la niña de mis ojos, aunque con este calor se esté deshidratando por momentos...

    ¿Cuándo dices que nos invitas a sandía? ;)

    11:05 a. m.  
    Blogger Hada Korib said...

    Que buen balcón...si me quedara encerrada en él no me moriria de hambre!! jeje.Un besito jardinerita!

    2:12 p. m.  
    Blogger Lila Ortega said...

    precioso, sobre todo por el vértigo que da la ausencia de comas, es un recurso perfecto para perderse en tu balcón. gracias por compartirlo con nosotros.
    ah, que vivan las metáforas colectivas.

    6:31 p. m.  

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